La clave principal de la pesca de la lisa es el cebado. Un cebado correcto que discrimine la “morralla” y sitúe a las lisas donde podamos pescarlas es sinónimo de éxito. Hay dos tipos de cebado según queramos pescarlas, en superficie o fondo. Para su pesca a fondo se deben de realizar bolas de engodo a base de sardina y un poco de pan rayado para darle consistencia a las bolas y que no abran en superficie. Según queramos pescarlas a medias aguas o superficie, incrementaremos la proporción de pan, pero esta vez humedecido previamente. Este pan aligerará la mezcla y hará que el engodo quede a medias aguas. Para triturar la sardina se pueden usar diversas técnicas, desde la tradicional piedra buscada a pie de orilla, pasando por las mazas hasta llegar a uno de los artilugios más interesantes que haya podido ver para este menester. Con el podemos triturar dentro del cubo varios kilos de sardina sin ponernos perdidos, lo tomamos por las asas y machacamos la sardina sin problemas. Desde hace un tiempo en el mercado aparecen harinas específicas especial mar o lisa. Hemos probado las de Milo, Colmic fondo blanco para barbos y las de Sensas. Las dos primeras a base de pan y queso principalmente, y la de Sensas parece que lleva algo más de harina de pescado. Todos estos engodos comerciales dan buenos resultados, pero creo que no superan de ningún modo a la tradicional sardina. El poder de atracción tanto en aguas frías invernales como calientes veraniegas de la sardina no es comparable a ningún engodo comercial.