Ser adicto a la pesca de la carpa, como lo soy yo, es casi siempre un estado mental intolerable. Al contrario que otros muchos tipos de pescadores, el de carpas pasará incontables noches gélidas y días de tortuoso calor en busca de su presa. No es raro pasarse semanas sin tener picada alguna a pesar de cuidadosas preparaciones en la elección de lugares, cebos y métodos. Sin embargo, las duras vivencias que han servido como fundamento para la elaboración de estos 10 consejos me han ayudado a capturar muchas carpas durante años y os ayudarán también a vosotros.

1. No te compliques
Una especial atención a los detalles es muy importante pero, en general, los pescadores de carpa prestan demasiada atención a los montajes. Antes de malgastar un tiempo de pesca precioso ingeniando complicadas presentaciones, es mejor tener un sólido conocimiento de unas pocas que sean polivalentes y funcionen en situaciones diversas. Solamente en aguas donde la presión de pesca sea muy grande, el montaje adecuado se hará esencial para tener el éxito deseado. Personalmente utilizo un montaje tipo helicóptero para las zonas de aguas tomadas o turbias y un montaje de tuerca medio fija (semi-fixed bolt rig) para fondos rocosos y en general más duros.

2. No dejes que las carpas noten tu presencia
La carpa es probablemente el pez más tímido del embalse, y es de sobra conocida por su capacidad para detectar la presencia del pescador. Moveos con el máximo sigilo si estáis pescando cerca de la orilla y haced los mínimos lances. Y todavía más importante: aseguraos de que vuestras líneas reposan completamente planas sobre el fondo del lago. Muchos pescadores de carpas cometen el error de mantener sus líneas extremadamente tensas con la esperanza de tener una indicación más clara de las picadas, pero con líneas ligeramente más flojas la indicación es todavía decente y en cambio la línea bajará hasta el fondo, donde permanecerá quieta y será más difícil de detectar para las carpas. Este truco funciona mejor con una línea principal de fluorocarbono y un bajo pesado con alma de plomo.

3. Emplazamiento, emplazamiento, emplazamiento
Este consejo forma parte del ABC del pescador. El tiempo que paséis buscando los peces está bien invertido. Yo nunca comienzo a pescar sin tener al menos una ligera idea de dónde pueden estar los peces. Un sónar de profundidad o sencillamente un mapa topográfico del lago son importantes ayudas para capturar más carpas. Naturalmente los mejores sitios varían según el lugar que pesquemos, pero en primavera las zonas donde el agua se haya calentado siempre albergarán peces, mientras que durante el verano las pozas profundas de aguas frescas tienden a ser más productivas. En el otoño, las carpas se encuentran a menudo en las mesetas sumergidas atiborrándose de larvas antes de que llegue el invierno.

4. Estad activos
Los carperos tienen fama entre sus colegas pescadores de otras especies de ser unos tíos perezosos que pasan todo el día durmiendo en su saco de vivac. Por supuesto es una exageración salvaje, pero sí que sugiere la importancia de desarrollar una pesca activa. A menudo las carpas delatan su emplazamiento al atardecer y al amanecer cuando boquean en superficie, lo que es un perfecto indicador de dónde colocar nuestros cebos. En los días calurosos, caminar a lo largo de la orilla puede revelarnos la posición de carpas que estén tomando el sol. Mantener los ojos abiertos en todo momento nos recompensará sobradamente.

5. Adáptate a la actitud de los peces
La pesca de la carpa es mucho más que indicadores de picada y montajes de tuerca. Mediante el dominio de otras técnicas como la pesca en superficie y con flotadores, podréis capturar más peces. Muchas veces podremos tentar a las carpas que están tomando el sol con un trozo de galleta o de pan mientras que una carpa que esté en aguas poco profundas sucumbirá más fácilmente a una lombriz que se retuerce pendiente de un flotador ligero.

El momento de abandonar los métodos tradicionales se aprende con la experiencia, pero en general hay mucho que ganar adaptándonos al humor de las carpas.

6. Sigue el viento
Es uno de los factores decisivos para las carpas y debe considerarse siempre a la hora de elegir el lugar de pesca. Un viento constante que sople de tierra adentro se considera una de las mejores condiciones para el pescador de carpas. En general, siempre merece la pena moverse siguiendo el viento si éste cambia de dirección durante la jornada.

7. Cebos de calidad
Dar a los cebos la importancia que merecen te colocará un paso por delante. Pregúntate acerca del valor nutritivo de tu cebo para la carpa o si ese en concreto se ha utilizado anteriormente en esta masa de agua, y si vosotros seréis los primeros en probarlo. Este tipo de preguntas son esenciales para tener éxito. Sin embargo, la calidad de los cebos es muy variada y en general está muy relacionada con lo que pagamos por ellos. Los cebos alternativos como el maíz dulce en lata o las nueces tigre, el cañamón o los garbanzos pueden ser igual de efectivos pero son más económicos. Tal vez comprar menos boilies pero de mayor calidad sería algo que merece la pena intentar en vuestra próxima salida de pesca.

8. Pon cebo con criterio
Prestad mucha atención a la hora de poner cebo. Recordad que siempre estáis a tiempo de poner más cebo pero nunca podréis sacarlo de donde lo hayáis puesto. En salidas cortas de pesca la mejor opción es ir poniendo cebo de uno en uno. Tened cuidado de no cebar demasiado a las carpas con cebos que no podrán digerir fácilmente, tales como las nueces tigre, el maíz o los boilies shelf life. En su lugar, se pueden utilizar alimentos como semillas de cañamón, los cuales se pueden introducir en grandes cantidades.

9. Rechaza las zonas más castigadas
Muchos prefieren pescar los enclaves más cercanos al aparcamiento y, aunque no hay nada malo en ello, si realmente queréis distinguiros de entre vuestros colegas carperos, caminar unos cientos de metros para alcanzar algún sitio que se haya pescado poco os compensará largamente. Las carpas sospechan rápidamente de los lugares donde con frecuencia hay bombardeos de pesados lastres y que están siempre sembrados de hilos de pesca.

10. Cuida el detalle
Lavarse las manos antes de tocar el cebo o comprobar los nudos antes de lanzar solamente es cuestión de segundos. Sin embargo, cuando tenemos carpas alimentándose justo delante de nuestro lugar de pesca, estas operaciones se olvidan fácilmente. Prestar atención a los pequeños detalles como asegurarse de que el anzuelo está bien afilado o el montaje perfectamente equilibrado, siempre tendrá su recompensa en la pesca de la carpa. Tómate el tiempo necesario y recuerda que tu montaje pasará probablemente horas y horas en el agua, de forma que unos minutos para asegurarse de que todo está bien montado y equilibrado no son una pérdida de tiempo tan grande.

Un saludo. www.sepesca.com