Aqui os dejo unos consejos para el mantenimiento de los motores :
NORMAS GENERALESEs necesario tener siempre a mano el manual de mantenimiento de nuestro motor, si por algún motivo no lo poseemos debemos requerirlo en el servicio correspondiente.
Debemos usar las herramientas adecuadas para aflojar o apretar las piezas, con ello evitaremos la rotura de las piezas del motor.
Usar recambios originales, no debemos escatimar en ello si no queremos tener desagradables sorpresas, mucho mas costosas que el ahorro producido. Antes de colocar una pieza no estándar, consultar con nuestro mecánico.
Mantener el motor en perfecto estado de revista, un motor limpio dice mucho de su dueño y es el mejor método para detectar fugas o cualquier otra avería, los desconchones de pintura deben de repararse para evitar corrosiones.
Lavar el motor con un producto desengrasante no abrasivo, con cuidado de no mojar las partes eléctricas.
Revisar los fuelles de goma, en caso de rotura cambiar inmediatamente, pueden producir averías graves si el agua entra en sitios no recomendables.
El aceite de la transmisión debe cambiarse una vez al año; si el aceite viejo está grisáceo puede indicar la presencia de agua en el sistema, lo que debe ser reparado de inmediato.

EL CIRCUITO DE REFRIGERACIÓN

Cada vez que saquemos del agua un fueraborda, observaremos la perfecta limpieza de los orificios de entrada del agua del mar, y como norma de buen mantenimiento limpiaremos el circuito de refrigeración con agua dulce, ello lo llevaremos a cabo introduciendo la cola de nuestro motor en un recipiente grande de agua dulce arrancando posteriormente el motor, o bien con la ayuda de las llamadas “orejeras” o ventosas que podemos adquirir en cualquier náutica por un módico precio. Este sistema es el mejor porque con la ayuda de una manguera aplicamos el agua directamente a los orificios de entrada de la refrigeración, arrancando el motor a continuación, lo tendremos en marcha unos minutos, y ya tenemos el circuito de refrigeración limpio de sal.
Podemos preguntarnos porque hacemos esto con las embarcaciones que sacamos a tierra y no con las que están en puerto. La respuesta es bien sencilla: Si nuestro motor va a estar mucho tiempo parado, esté o no en la mar hemos de limpiar de sal el circuito de refrigeración, si no queremos tener problemas cuando vayamos a usarlo. La razón de hacerlo mas frecuente con los barcos que sacamos a tierra es que normalmente sabemos cuando lo sacamos, pero no cuando lo vamos a utilizar de nuevo.
Un motor que funcione aún en agua salada por lo menos una vez a la semana, difícilmente creará depósitos de sal que obstruyan el sistema de refrigeración, ya que la circulación del agua evitará los mismos.

LOS ÁNODOS DE SACRIFICIO

Estas son piezas de material de zinc que están adosadas al motor, y que tienen la misión de evitar la corrosión del mismo. Es por ello que debemos prestar un especial cuidado a los mismos, reemplazándolos cuando sea necesario, normalmente cuando hayan perdido el 50% de su volumen, y sobretodo ante la duda = cambiar.
Vigilen cuando saquen el barco a dar las capas de antifouling, para que ni la más mínima capa de pintura caiga sobre los ánodos de sacrificio o estos perderán su cualidad de protectores de la corrosión del motor.
Por cierto, no sólo existen los ánodos que vemos exteriormente, sino que normalmente en el bloque del motor también existen ánodos, que hay que reemplazar periódicamente.
Resumiendo, NO PINTAR NUNCA LOS ANODOS y cambiarlos periódicamente.

FILTROS

La pureza de los combustibles y del aire que circula por nuestro motor está salvaguardada por los filtros. No cambiar a tiempo el filtro de aceite equivale a permitir que la carbonilla y toda clase de impurezas circulen por el motor, lo que aumenta el rozamiento entre las piezas, ocasiona el correspondiente desgaste y, a la larga, provoca la pérdida de compresión.
La revisión y sustitución periódica de los filtros es la mejor garantía de durabilidad. El seguir las recomendaciones del fabricante en cuanto a la periodicidad de los cambios de filtros nos ahorrará serios disgustos.
El filtro de combustible tiene una doble función: evitar que lleguen hasta el motor las partículas que se hallan en suspensión en el combustible y también separar el agua que se produce por condensación del aire en los depósitos. En los motores diesel esta operación debe efectuarse con especial cuidado, pues no deben quedar burbujas de aire en el sistema de alimentación, ya que el motor se pararía. Hay que recordar que cuando un motor diesel se queda sin combustible es necesario purgar todo el sistema para quitar el aire.
Además todo el sistema de combustible debe verificarse periódicamente por un elemental sentido de la seguridad, pues una pérdida en el compartimiento del motor podría provocar un incendio o una explosión.

CAMBIO DE ACEITE.

El aceite es el encargado de la lubricación del motor, si no prestamos la debida atención a ello, con seguridad que lo perderemos en poco tiempo. La periodicidad de su cambio debe llevarse a cabo según el manual de instrucciones del fabricante, ya que varía según las marcas y modelos, en cualquier caso, una vez al año como mínimo, vaciando el circuito cuando el motor está todavía caliente.
Usar el aceite recomendado por el fabricante, y en todo caso antes de cambiar de marca consultar con nuestro mecánico. El aceite viejo se saca con el motor caliente. Una vez vaciado el mismo, con la varilla se comprueba el nivel alcanzado y, una vez sea correcto, se pondrá el motor en marcha para que se reparta de forma uniforme por todo el motor, de lo que nos cercioraremos comprobando el indicador de presión instalado en el puesto de gobierno, si lo hay. Después pararemos el motor y efectuaremos una nueva comprobación manual con la varilla, añadiendo aceite sólo si es necesario. No debemos sobrecargar el límite de aceite.
En los motores fueraborda e intraborda con colas en Z y en S, es necesario cambiar el aceite de la cola, en los motores internos hay que proceder igual con el aceite del inversor, comprobando su nivel cada 100 horas.

LA REFRIGERACIÓN.

En los motores de refrigeración circuito cerrado la refrigeración se lleva a cabo mediante líquido anticongelante, que debe de cambiarse periódicamente ya que con el tiempo se degrada.
A pesar de que algunos modelos instalan filtros también en el circuito de refrigeración, la sal y el barro suelen ser los principales agentes agresores de los circuitos de refrigeración directos. Para eliminarlos -operación que se conoce como desalación- hay que hacer circular agua dulce limpia por el interior. Sin embargo, el agua fría no disuelve la sal incrustada, por eso hay que añadir un líquido disolvente apropiado o esperar a que el agua se vaya calentando por el propio funcionamiento del motor, pues la sal se disuelve más fácilmente a partir de 70º.
Algunos motores fueraborda (también las motos acuáticas) disponen de una toma en la que conectar agua corriente para efectuar una limpieza del circuito de refrigeración.

LA BOMBA DE AGUA: EL RODETE

Otra pieza importante en el sistema de refrigeración es el rodete de la bomba, cuyas palas se desgastan por el rozamiento, sobre todo si navegamos por bajíos arenosos.

RODETE

Para comprobar su estado hay que quitar la tapa de la bomba de refrigeración, y si quitamos el rodete es conveniente no montarlo hasta la próxima temporada, para evitar que las aspas tomen la forma; en cualquier caso, siempre que se abra la bomba hay que colocar una junta nueva. También hay que revisar periódicamente todos los manguitos y sus abrazaderas.

ENCENDIDO Y BATERÍAS

Del sistema eléctrico en general.
Si bien los sistemas eléctricos deben de ser revisados por un especialista (encendido, platinos (si los hay), avance etc., Lo que sí se puede hacer es algunas operaciones de mantenimiento como son las siguientes:
Comprobar que el rotor y los contactos de la tapa del distribuidor están limpios y secos, así como rociarlos con un aerosol antihumedad.
Los conectores que van enchufados, como las caperuzas de las bujías, deben protegerse con una grasa adecuada.
Las bujías deben sustituirse una vez al año o, en todos los casos, cada cien horas de funcionamiento.
Los cables y las caperuzas deben ser verificados y protegidos con el mismo aerosol antihumedad, lo mismo que la parte posterior de los conmutadores en el panel de control.
Una buena idea es, una vez desconectada la batería, poner todos los conmutadores en posición de contacto para evitar que se oxiden los terminales.
La tensión y la integridad física de la correa del alternador debe comprobarse cada 100 horas, aproximadamente.

LAS BATERIAS

En primer lugar: dos mejor que una. Si nuestro motor debe arrancarse con baterías debemos por prevención llevar dos baterías, si no queremos quedarnos tirados a la primera de cambio.
Su mantenimiento es sencillo, debemos comprobar:

Que los polos no estén recubiertos de óxido. En caso contrario límpielos y lubrifíquelos antes de conectar de nuevo los cables.
El estado de la carga y el nivel del líquido, llenándolo con agua destilada.
El estado de carga durante el invernaje. Cuando se proceda al invernaje deberemos dejarla en máxima carga, y comprobar su estado cada dos meses, recargándola en caso necesario, ya que si se descargase totalmente podría deteriorarse.

CORREAS

También las correas del alternador o de la bomba de refrigeración del circuito de agua dulce deben comprobarse periódicamente. No cuesta nada hacer presión con la mano para verificar que no tienen holgura. Si ceden más de 10 milímetros, habrá que desplazar el alternador en su soporte en busca de una mayor tensión, pero si esto no es posible, la correa está deshilachada o agrietada, lo mejor es cambiarla.

INVERNAJE

Inyectar por la toma de aire del carburador aceite protector. Ello se realiza con el motor en marcha y para proteger la superficie de trabajo de Pistones, Cilindros, Segmentos, y Cojinetes, una vez que se haya procedido a la limpieza del circuito de refrigeración con agua dulce. La operación se termina cuando observemos que por el tubo de escape sale mucho humo, por lo que pararemos el motor (esto será a los pocos segundos de inyectar el aceite.).
Poner a continuación el motor sobre un caballete, para tenerlo en posición vertical, quitaremos las bujías a fin de que el motor gire libremente y haremos girar el motor para vaciar totalmente el circuito de refrigeración. Vaciar y limpiar la cubeta del carburador.
Hacer lo mismo con el filtro de gasolina.
Cambiar el aceite de la cola, para lo cual quitaremos el tornillo que tiene a tal fin para que salga todo el aceite (ver manual de instrucciones del motor). Reponer con aceite recomendado por el fabricante, llenando a tope el depósito. (Respetar el medio ambiente: Recoger el aceite usado en una cubeta y llevarlo a un taller o centro autorizado, o al lugar destinado al efecto en el varadero).
Engrasar los mandos de cambio y del acelerador con grasa resistente al agua.
Lavar las partes externas del motor con un detergente no abrasivo.
Por ultimo con un trapo humedecido con aceite le daremos una pasada a todo el motor, y lo dejaremos tapado un trozo de sábana o similar para evitar que se nos ensucie.
Dejar el depósito de combustible lleno, sobre todo si es metálico, evitando así que se oxide.

Un saludo. www.sepesca.com