¿Qué hace falta para poder practicar la pesca submarina?
1.Hay que tener por lo menos 16 años para poder practicar la pesca submarina.  2. Necesitas demostrar que estas sano, y por eso tendrás que obtener un Certificado Médico,  tras pasar el correspondiente reconocimiento médico deportivo.
3.Neecesitas un seguro, por si acaso, te hará falta un seguro de accidentes y responsabilidad civil.  4.Necesitas una Licencia de Pesca, que podrás obtener si cumples los requisitos anteriores, en cualquier delegación de la Viceconsejería de Pesca del Gobierno Vasco. Esta licencia tien una duracion un año, o hasta que caduque el seguro. No confundas esta licencia de pesca con nuestra licencia federativa. Son dos cosas distintas. La validez de la licencia de la pesca de superficie es de 5 años. La licencia tiene carácter personal e intransferible, y para que sea válida, debe ir acompañada por otro documento que identifique a su poseedor (DNI, pasaporte o carnet de conducir)

Validez de la licencia
Trascripción literal del reglamento:
Artículo 6.– Validez de las licencias expedidas por otras Administraciones.
1.– Las licencias de pesca marítima recreativa, expedidas por otras Comunidades Autónomas con competencia en la materia o por la Administración Central, tendrán validez para el ejercicio de la pesca marítima recreativa en aguas del País Vasco siempre que exista reciprocidad en aguas de competencia de esas Administraciones debiendo, en caso contrario, disponer de la correspondiente autorización expedida de acuerdo a lo ordenado en este Decreto.
2.– Las licencias de pesca marítima recreativa submarina deberán, no obstante, ser ratificadas por la dirección competente en materia de pesca para poder ejercer esa modalidad en aguas del País Vasco.

3.– Sin perjuicio de lo dispuesto en los dos párrafos anteriores, las personas autorizadas deberán ajustar su actividad a las normas establecidas en este Reglamento.

El equipo básico:

El equipo básico para realizar apneas en el agua, es bastante asequible para la mayoría de personas. Bastarán con unas gafas, un tubo y unas aletas. Con este equipo comenzaremos a sumergirnos y disfrutar de los estupendos parajes submarinos,  y nos habituaremos a descender en un medio que no es el nuestro pero en el que disfrutaremos tanto como si lo fuera. No hay que cejar en el empeño y hay que ser constante para conseguir algunos resultados. muchas personas suelen desistir  en cuanto empiezan los dolores de oído, pero si perseveramos,compensará el esfuerzo y ya nunca querremos dejar este deporte.
El equipo necesario consta de:
-Las gafas:
La gafa de bucear, debe de ser lo más pequeña posible pero siempre, se debe de ajustar perfectamente a la cara sin producir una sensación de incomodidad. deben de ser de pequeño tamaño, por que, cuanto más cerca esté el cristal de la cara, mayor será la visibilidad.Otra consecuencia favorable de su reducido volumen interno es que  al descender a grandes profundidades será mas facil compensar el aplastamiento de la mascara, producido por la presión del agua. Esto lo haremos soltando un poco de aire vital por la nariz, por eso cuanto mas reducido sea su volumen,mejor. A la hora de comprar una máscara, deberemos ponerla en la cara sin sujetar con las correas, y  hacer una respiración por la nariz. Si las gafas quedan adheridas a tu rostro,  pueden ser las que necesitas, aunque hay que valorar mas cosas.  Deben ser gafas que permitan compensar facilmente.Es decir, que permitan pinzar la nariz para efectuar la maniobra de Valsalva. Las mas apropiadas son las que cuentan con dos cristales aunque también las de un solo cristal son buenas. Todas las gafas actuales cuentan con cristales inastillables, para que en caso de accidente no produzcan heridas. La tira de sujección debe de ser doble por la parte trasera, ya que reparte mejor la presión de la goma alrededor de la cabeza, aunque no es necesario que vaya demasiado tensa, para evitar sensación de incomodidad. Los cierres deben ser rápidos de ajustar y que no se muevan una vez ajustados Se fabrican con caucho aunque últimamente toman posiciones las gafas de PVC o silicona, siendo tal vez estas últimas las más apropiadas.
-Las aletas:
Las aletas para la pesca submarina deben ser de pala larga,  aunque puede ser necesario un periodo de aclimatación a las mismas. No resulta facil mover una pala larga y rígida, por lo que harán falta buenas piernas, aunque siempre se puede recurrir a unas aletas mas flexibles. Para los que no están acostumbrados a usarlas, resulatan agotadoras, pero una vez que se les coge el truco, ya no podrás renunciar a ellas. Otro factor a tener en cuenta es si las queremos con zapato (entra todo el pie dentro de la aleta) o por el contrario las queremos con ajuste de tira. Estas últimas dejan el talón al aire y se ajustan con unas tiras, parecido a las gafas de bucear. En mi caso, no tengo dudas, prefiero las de zapato, aunque no desprecio para nada las de tira. Estas últimas permiten calzar botines, que son escarpines con suela de goma, para poder andar por las rocas antes de entrar al agua. Sin embargo, con las de zapato tambien se puede hacer, aunque con mayor dificultad. Yo gasto un 42 de zapato y mis aletas son unas 46-48, con lo que me puedo calzar sin problemas unos escarpines con suela de goma no muy gorda, pero que cumplen perfectamente su cometido al andar sobre roca.Las palas se fabrican con plásticos especiales y ultimamente con fibra de carbono o grafito. Los calzantes se hacen de caucho. Son aconsejables los modelos de pala intercambiable, que suelen ir sujetos al calzante con un tornillo. En caso de rotura, el repuesto es fácil de colocar, y no tendremos que tirar el par entero a la basura.Por supuesto, ni que decir tiene que el pie tiene que estar lo más comodo posible, y los dedos de los pies no deben estar ni muy prietos ni demasiado sueltos. La pala debe tener unos nervios centrales muy marcados para canalizar la evacuación del agua y evitar que las aletas derrapen; es decir, que se muevan de un lado para otro, en vez de en movimiento de tijera.
-El tubo
Sulen tener forma de J, siendo la parte más recta de plástico mas o menos rígido, y la boquilla de caucho, o silicona, que se introduce en la boca y se muerde con los dientes. Huid de los tubos con válvula extrañas y bolitas en lo alto para que no entre agua de repente. De verdad que a la larga son mas un incordio que una ayuda. Los tubos suelen llevar una especie de anilla o grapa de plástico, para ser fijados a la correa de las gafas, pero el sistema más sencillo es colocarlo simplemente entre la correa y la cabeza. De esta manera lo podremos sacar facilmente una vez sumergidos, colocarlo en nuestro cinturón y evitar así que haga burbujas que podrían delatar nuestra presencia, si esto fuera necesario. Si bajamos con él sin sacarlo de la boca, que no cunda el pánico. No se llenará de agua, ya que la ligera presión del aire que permanece en el tubo no dejará que llegue a nuestra boca, y una vez hayamos emergido, bastará con soplar con fuerza para evacuar todo el agua. El tubo tiene que ser capaz de dejar pasar la suficiente cantidad de aire para que no nos de sensación de ahogo. Por ello no debe ser ni muy largo, lo que exigiria un mayor esfuerzo para respirar, ni muy corto, lo que facilitaria la entrada de agua en el tubo. Alrededor de 30 cm. de longitud suele ser lo normal, aunque personalmente los prefiero un poco mas cortos. Tampoco debe ser ni muy fino ni muy gordo. Bastará con 20 o 22 mm de diametro.

El lastre
Como dijo Arquímedes, todo cuerpo desplaza una cantidad de agua igual al volumen de ese cuerpo. Si el peso del cuerpo es menor que el peso del agua desalojada,  el cuerpo permanecerá a flote (será positivo). Si pesa más el cuerpo, que el agua desalojada, se hundirá (será negativo). Y si pesan lo mismo se quedará donde se deje el cuerpo (será neutro). El cuerpo humano, con los pulmones llenos, es claramente positivo, y para vencer esa resistencia inicial al descenso submarino y poder estar en el fondo sin que el agua nos empuje hacia arriba se colocan los lastres. El lastre se compone de un cinturón, generalmente de nylon, al que se añaden unos plomos para conseguir el lastre adecuado. El cinturón debe tener una hebilla de desenganche rápido, que nos permita en un momento de apuro poder soltarlo con un solo movimiento y  salir disparados hacia la superficie. El peso que se debe colocar en el cinturón depende mucho de cada persona, su constitución física y el tamaño del traje que lleve. La flotabilidad de la persona no es siempre la misma, ya que la presión que el agua ejerce sobre nosotros, aumenta con la profundidad, y  hace que se reduzca el tamaño de nuestro traje, pulmones, abdomen y demás \”partes huecas\” del organismo.  Por partes huecas se entienden aquellas que contienen total o parcialmente, aire. Estas son las partes susceptibles de compresión, ya que el resto del cuerpo, al ser en un gran porcentaje de agua, no es compresible. Al reducirse el volumen de estas partes, por efecto de la presión, también se reduce el empuje positivo del agua. La mejor forma de calcular el lastre es por el método de ensayo error.   -El objetivo a buscar debe ser el siguiente:
Debemos ser positivos en la superficie, para poder descansar entre descenso y descenso. Los primeros metros de descenso se harán a fuerza de aletas, hasta que empecemos a ser negativos. En este momento podemos dejar de aletear y dejarnos caer suavemente hasta el fondo, donde usando las aletas como timón nos posaremos tranquilamente. Para empezar el ascenso, nos ayudaremos de nuevo de las aletas, procurando no enturbiar demasiado el fondo. Según subamos nos encontraremos cada vez más ligeros y podremos acabar el ascenso con total tranquilidad y habiendo consumido el mínimo posible de energias.  -El cuchillo
En las costas españolas no se suele dar el caso de tener que luchar a brazo partido con un tiburón. Este utensilio lo usaremos sobre todo para rematar a las piezas, y evitar así que sufran inutilmente. Así mismo será de gran utilidad en el caso de que nos quedemos enredados entre las cuerdas de nuestros aparejos o de redes que pueda haber por el fondo. Afortunadamente este caso se da muy raras veces, pero si se diera, es mejor ir prevenidos.No por ser el elemento menos utilizado es de menor importancia. Si algún día lo necesitas de veras, darás gracias a Dios por llevarlo encima. El cuchillo debe ser pequeño y estar perfectamente afilado por el lado más delgado. Por el otro lado debe llevar una sierra, para cortar cuerdas más gruesas. Lo podremos llevar en la pantorrilla, en el antebrazo e incluso en el cinturón. Existen varios modelos en el mercado. No os compliqueis la vida con sistemas extraños para extraer rápidamente el cuchillo. Cuanto más sencillo mejor. Elegir el que mejor vaya con vuestras caracteristicas,  y espero que solo tengais que usarlo para rematar las piezas.
-La boya
Hay varios tipos de boya, y su uso es obligatorio para la práctica de la pesca submarina. Normalmente se trata o bien de una pelota, o bien de una especie de torpedo hinchable y de vivos colores. De la parte sumergida cuelgan varios mosquetones de los que colgar el portapeces, fusiles de respuesto, varillas, puntas, linterna y todo lo que se nos ocurra. Por la parte de arriba llevará una bandera de color rojo, con una franja blanca en diagonal. Esta señal significa que hay un buzo en la zona y debe ser respetada por las embarcaciones en un radio de 50 metros. A su vez, de la boya sale un hilo de unos 20 o 30 metros, que es el que mantiene el contacto entre el pescasub y la boya. Se puede poner un plegador, para mantener a raya el sobrante de cuerda en el caso de que no vayamos a realizar profundos descensos. Este hilo puede ir sujeto o bien al cinturón de lastre o bien a la parte posterior del fusil. También podemos habilitar un plomo movil de aproximadamente un kilo, al que sujetar la boya, y si encontramos una zona interesante soltar el plomo y dejar así la zona señalizada. Si llevamos la boya sujeta al cinturón, tendremos la ventaja de que si tenemos que dejar el cinturón en el fondo por haber apurado mucho la apnea, lo podremos recuperar facilmente dese la superficie. Por último si lo llevamos sujeto a la parte posterior del fusil, en caso de que la varilla se nos quede enganchada entre alguna roca del fondo, podremos abandonarlo para recuperar fuerzas en la superficie y recuperarlo más tarde. También nos puede servir la boya como improvisado flotador, sobre el cual apoyarnos para poder descansar en momentos de gran cansancio. Es de gran utilidad a la hora de introducirse al agua en zonas muy rocosas y de dificil acceso. Concretamente, yo coloco todo el material, incluidas las aletas, sujeto por dos gomas y arrojo la boya al mar. Luego entro tranquilamente al agua sin nada que me moleste y recupero el material desde el agua, donde me calzo las aletas y empuño el fusil.
-El portapeces
En él se irán ensartando las presas segun se vayan cogiendo, y será lo primero en que se fijen tus compañeros cuando salgas del agua para darte la enhorabuena o  empezar a machacarte con lo malo que eres   Basicamente hay dos tipos de portapeces. Un alambre curvado con forma de aro y  con un extremo puntiagudo que es por donde se introducen los peces y  que luego se cierra con un gancho del extremo opuesto. El otro tipo es más sencillo y práctico. Sería como el de la foto de aquí al lado. Simplemente se ensarta el pez por la punta y  se atraviesa el pasador completamente. El pez quedará sujeto en la cuerda que por la otra punta estará atada a nuestro cinturón o a nuestra boya.  La forma más normal de ensartar a nuestra pieza es pasar la punta por una agalla y hacerla salir por la otra o bien por la boca. Otro factor a tener en cuenta es donde llevaremos el portapeces. Hay quien prefiere llevarlo colgado del cinturón de lastre aunque yo personalmente prefiero llevarlo colgado de la boya. Hay cierto tipo de peces que es mejor mantenerlos lejos de nuestro cuerpo incluso despues de pescados, como el cabracho.
-El fusil
El fusil de pesca es el arma final que nos servirá para capturar esa pieza a la que hemos estado observando un buen rato y en cuya punta veremos un resplandor plateado que será indicio de un acierto. Existen varios tipos de fusiles pero se podrían resumir en dos grandes familias. Los de gomas y los oleoneumáticos. Ambos tipos disparan arpones o varillas metálicas, con puntas intercambiables, aunque los últimos modelos llevan la punta fija. Es decir, no intercambiable. A los de punta intercambiable se les puede añadir un tridente, que permite una mayor fijación de la presa, a costa de perder precisión en el tiro. El fusil se carga siempre dentro del agua.Un disparo accidental fuera del agua puede acarrrar funestas consecuencias, dada la fuerza de estas armas. Pueden alcanzar una distancia de 100 metros fuera del agua. Como anécdota os puedo contar algo que me sucedió en cierta ocasión. Disparé el arpón fuera del agua y salió con tanta fuerza que cuando llegó al límite de la cuerda, retrocedió y se vino hacia mi a toda velocidad. No me alcanzó pero os aseguro que faltó bien poco. Por eso no os paseeis por la playa con el arma cargada, o entreis en el agua con el fusil cargado. Puede ser muy peligroso. Sin embargo, dentro del agua, cuya resistencia es unas 800 veces mayor que la del aire, la distancia eficaz de un arpón varía entre 3 y 5 metros. A partir de esa distancia se pierde totalmente la precisión.