Voy a tratar en este tema de dar una visión detallada del proceso de fabricación de las cañas de surfcasting y, de como actúan unos y otros factores en el comportamiento final de la misma.

CARBONO. TIPOS.

El material esencial en la construcción del blank de una caña de surfcasting es el carbono. Sólo hay un tipo por mucho que algunos lo nieguen, el elemento químico que denominamos como “C”, del que aquí nos interesa su tipo amorfo y cristalizado “grafito”.

El carbono (grafito) se puede dividir en dos tipos según su estructura:

-Estructura hexagonal (alfa): el material lo encontramos en capas alineadas.

-Estructura romboédrica (beta): el material lo encontramos en capas desalineadas.

El tipo de estructura es lo que va a influir en los tipos de “fibra de carbono”, de ahí que lo mencionemos aquí.

FIBRA DE CARBONO. SU EXTRACCIÓN. EL TEJIDO DE FIBRA DE CARBONO. MODULO DE ELASTICIDAD DEL CARBONO. TIPOS DE FIBRAS DE CARBONO.

Hemos comentado que el material con el que se fabrican los blanks es el carbono, pero aquí vamos a ir un paso más allá y, vamos a ver que es “eso gris” que lleva sin pintar nuestras cañas.

La fibra de carbono, son unos hilitos de grafito obtenidos a partir de someter a un proceso de termólisis (degradación térmica de un material para separarlo de sus impurezas) fibras de poliacrilato, con lo que se obtiene un material sólido carbonoso.

El tejido de fibra de carbono se realiza uniendo estos hilitos de grafito sucesivamente, mediante la aportación de resinas plásticas como el epoxi, el poliéster o el viniléster, consiguiendo una “lámina” de fibra de carbono. Junto a estas resinas se está utilizando últimamente macropartículas de titanio. Estos productos no incrementan casi nada el peso del tejido de grafito y, mejoran las propiedades del tejido de carbono como su resistencia o su elasticidad. Estos tejidos son los que utilizaremos para fabricar los blanks de las cañas, pero eso será más adelante.

El módulo de elasticidad de un carbono se mide sometiendo a éste a una fuerza de tracción, con lo que el material sufre un estiramiento (elongación) y, ve reducido su diámetro. El valor que obtenemos es lo que se conoce como módulo de Young. En el aspecto que nos interesa a nosotros esto del módulo es en el comportamiento de las fibras de carbono. Cuanto mayor es éste módulo, nos encontraremos antes fibras menos elásticas y, que perderán en extensión menor diámetro de sección. Por contra, cuanto menor sea el valor del módulo de un carbono, su estiramiento será mayor en extensión y, la pérdida de sección de la fibra podrá hacer que esta se quiebre más fácilmente.

Una fibra de carbono de alto módulo, será un material más cristalizado y, con un mayor índice de dureza y menor elongación. Esta mayor cristalización del carbono de módulo alto, lo hace también ser más frágil a los golpes como contrapartida para la realización de nuestras varas. Las ventajas que aporta su uso es que permite por un lado, que las cañas tengan unas paredes más finas, porque podremos utilizar fibras más delgadas y menor cantidad de capas de tejido, reduciendo drásticamente el peso de la caña. Y por otro lado, nos permite tener un material que no se va a dejar estirar fácilmente y, para ello tendremos que realizar un gran esfuerzo, obteniendo el beneficio de una gran respuesta en el lance. Como alguno ya habréis pensado, una caña que se realice íntegramente en un carbono de muy alto módulo, va a ser un garrote para lanzar y, no va a marcar ni la picada de un petrolero.

Una fibra de carbono de bajo módulo, es un material más blando, con un índice de dureza pequeño y una mayor elongación. Es un material más resistente a los golpes que el de mayor módulo. Al tratarse de un material más blando, cuando la pared de nuestra caña se realice con él, deberá ser más gruesa con el fin, de meter mayor cantidad de fibras, ya que se estiran y pierden diámetro de sección fácilmente. Esté carbono aplicado en nuestras cañas de pesca, nos proporcionará cañas blandas, fáciles de lanzar y, que marcaran muy bien, dada la poca resistencia del material a comprimirse. Las cañas no serán muy potentes por supuesto y, el grosor de la pared se deberá a que las fibras serán más gruesas, con el fin de no partirse por falta de sección, en un gran esfuerzo de extensión. Como alguno ya habrá pensado, este carbono es estupendo para la elaboración de punteros híbridos.

Vamos a hablar ahora sobre los tipos de fibras de carbono. Cuando pensamos en esos hilitos con los que se realizan los tejidos pensamos en que tienen una sección circular, en muchos gráficos los hemos visto así. Pero, la fibra de carbono puede tener secciones muy diferentes, según sea la estructura del carbono de la que hablamos antes, alfa o beta.

Así, tendremos tres tipos de fibras básicamente.

– Fibras de sección circular, que a su vez pueden tener una estructura interna de disposición de los átomos del carbono radial (a que éste le suena a alguno), concéntrica,…

– Fibras de sección en T, que seguro que a otros también les suenan

– Fibras de sección en X, que creo que más de lo mismo.

Las primeras, las de sección circular son las que más y mejor aguantan, según sea el módulo del carbono en el que estén realizadas, el estiramiento y, también tienen una buena maleabilidad. Se usan solas generalmente, intercalando capas de tejidos realizados con capas de mayor o menor módulo dependiendo de la acción que se busque, lo mismo que pasa con las siguientes.

Las segundas, son las que más flaquean cuando se someten a la extensión, pero tienen una clara ventaja si observamos su forma, no se doblan fácilmente sobre su eje. Se suelen usar siempre junto a las otras para intentar compensar la curvatura de la caña.

Las terceras, tienen una buena resistencia a la tracción y buen comportamiento en los arcos, aunque no llegan al nivel de las T.

Llegados a este punto, a muchos no os costará saber porqué a algunos materiales se les denomina XT algo o, X Carbon o, T lo que sea o, Radial Carbon, HMC Carbon … etc.

MONTAJE POR CAPAS DE UN BLANK. EL EFECTO DE LAS RESINAS.

Una vez que tenemos nuestros tejidos de fibra de carbono y, que conocemos sus características, pesos, comportamiento, resistencia, elasticidad,… procederemos a incorporar capas de unos u otros materiales según queramos que quede nuestra caña, que sea más ligera, o más lanzadora, o más sensible… Para ello, se van superponiendo capas de unos u otros materiales hasta modelar la forma de nuestra caña. Una caña incorporará mayor o menor variedad de carbonos dependiendo de lo que se busque. Si queremos una caña lanzadora, que tenga un buen latigazo de respuesta, que se cargue con cierta facilidad y, que marque de vicio las picadas y, todo en uno, se requerirá una mayor variedad de carbonos en su construcción. A estas capas se les sueles añadir materiales como hilos de kevlar o titanio, por dentro o por fuera o, también aros paralelos, para incrementar la resistencia de la caña a los esfuerzos, si una caña los tiene es un punto que tiene a su favor. Al igual que si se juega con la posición de los tejidos de carbono y, se incorporan fibras de carbono de refuerzo en forma elipsoidal o helicoidal, también incrementándose la resistencia.

Tenemos que entender que lo que modelamos es un tramo de la caña y, no toda la caña en bloque, porque nuestras cañas son generalmente de tramos, sean estos telescópicos o enchufables. Una vez tenemos el tramo bien moldeado, tenemos que pasarlo por el horno, para cocer el material y hacer que se unan unas capas con otras. La unión de las capas como imaginaréis, se lleva a cabo mediante la fusión de los materiales plásticos que comentamos antes, que son los epoxis, el poliéster y el viniléster que pegan unas capas a otras “fundiendo el tramo”. Una vez tenemos las piezas horneadas, pasaremos a su remate de uniones y al embellecimiento, del que hablaremos después.

Ahora, en este punto vamos a tratar el contenido en resinas totales de un blank. Cuanto mayor sea la cantidad de resinas totales que tiene la pared de una caña, más alteradas se verán las propiedades de los carbonos, porque menor será el contenido en este último de la pared del blank. Cuanto mayor es el módulo de un material, podemos construir como hemos dicho antes, fibras de menos diámetro, lo que nos permite al tener menos “huecos” utilizar una menor cantidad de resinas que perjudican menos el comportamiento de las cañas.

LA CONICIDAD.

Como todos habréis observado, nuestras cañas son en realidad un gran cono en torno a los 4-4.5 metros de longitud. El porqué de esta construcción cónica parece claro, hacer que la caña se pueda doblar sobre su eje. El arco que describirá la caña, por tanto será más acusado y, más fácil de producir cuanto mayor sea la conicidad de ésta. Por contra una caña con una baja conicidad será una caña más difícil de doblar y, por tanto de lanzar con ella y, marcará menos las picadas.

Las cañas de acción de repartición, tienen una gran conicidad y, las cañas de acción de punta, poseen una conicidad menos acusada. Las cañas de repartición, juegan con la conicidad, el módulo de los carbonos y, el grosor de pared, para conformar una caña que se dobla con “cierta” facilidad , que acumula todo su poder en la parte baja con un butt bastante grueso de pared y, con una punta (tip) bastante elástica y flexible, que marca muy bien las picadas. Las cañas de acción de punta, juegan con una escasa conicidad y con unos carbonos de muy alto módulo, para hacer que su compresión sea rápida y, su arco menos acusado con la contrapartida, de que no van a marcar al transmediterránea si se nos engancha. Siempre teniendo en cuenta que nuestra caña de acción de punta no es un modelo híbrido o, le hemos hecho un injerto (o sacrilegio como yo lo llamo).

Ahora entenderán los propietarios de una TC Surf porque tiene la puntera una base tan reducida en proporción al diámetro del puntero y, el porqué la caña no marca la arrancada de una orca.

ACCIÓN DE LAS CAÑAS.

Las vamos a dividir en cuatro tipos de los que vamos a dar una escueta explicación.

– Acción de punta: cañas potentes, duras, requieren lances rápidos y tienen punteros poco sensibles. Actualmente, los punteros de estás cañas se tienden a hibridar para detectar las picadas y, aguantar los aparejos en condiciones de mala mar. Requieren una gran fortaleza física y, unos grandes conocimientos de lance, para poder exprimirlas, no son aptas para el “gran público”.

– Acción semiparabólica: caña ideal para pescadores no “quemados” con el lance, ya que permite pescar a muy buenas distancias y, conservar una buena detección de las picadas de los peces. Es una caña más agradable de lanzar ya que describe un mayor arco, actuando sobre ella con menor rapidez y técnica de lance.

– Acción parabólica: caña de escasa distancia de lance y potencia. Su blank se dobla casi totalmente, con bastante facilidad. Suelen tener una gran conicidad y, son muy divertidas a la hora de disfrutar el cobro de las capturas.

– Acción de repartición: cañas de gran potencia y robustez, permiten largos lanzamientos y, detectar muy bien las picadas. Son cañas muy exigentes en técnica de lanzamientos y, en fuerza, no teniendo que lanzar muy rápido con ellas.

ANILLADO. TIPOS DE ANILLAS.

Dentro del anillado vamos a ver cómo influye su distribución. El comportamiento de una caña no viene dado sólo por la confección de su blank, es muy importante el número de anillas que está tenga y su colocación.

Por lo general, una con sus anillas colocadas bien arriba o con una única anilla en el tramo medio, está pensada para que doble con mayor facilidad su parte de arriba (acción de punta). Una caña con una distribución más cercana al portacarretes o con dos anillas en su tramo medio, es una caña que está pensada para ofrecer un arco mayor (repartición, semiparabólicas rígidas)

Vamos a dejar de lado a fabricantes y denominaciones tipo “CMNSG”, para pasar a describir los tipos de anillas más usados y, de que están hechas.

Vamos a hablar de anillas tradicionales de gran paso o tipo globo y, de anillas anti enredos o low ryders.

– Las anillas de gran paso, hacen que podamos usar cualquier diámetro de línea madre conservando sus prestaciones. Estas pensadas para canalizar hilos gruesos, de mayor peso y, que forman bucles más grandes. Estas anillas no trabajan mal los hilos finos pero, sus mayores “tragaderas” hacen que estos hilos vayan demasiado sueltitos, pudiendo perjudicar las distancias o formar pelucas. Con hilos gruesos, a partir de 0,25 mm son más eficaces disminuyendo el rozamiento, la cantidad de calor, encauzan mejor ese “pesado” y hosco hilo y, permiten una mayor distancia de lanzado. Son ideales para pescar en roquedos, en algares y en aguas con restos de algas en suspensión. Con ellas no hay necesidad de utilizar líneas tipo tapered leader, ya que los nudos pasan fácilmente.

– Las low ryders, son las anillas para las someras playas de arena mediterráneas. Son anillas, que con hilos finos o trenzados realizan un encauzamiento de éstos excelente, enderezando la línea rápidamente. Absorben muy bien los bucles del hilo fino, disminuyen el calor y el rozamiento de estos hilos y, permiten alargar con ellos los lances más que con las otras, con un riesgo netamente menor de rotura y, de que se formen pelucas. Por contra con hilos gruesos, perjudican el lance, ya que se produce mucho calor y rozamiento, por razón de una menor proporción entre diámetros. Es muy recomendable su uso con líneas tipo tapered leader, para disminuir el tamaño de los nudos o para no hacer ninguno, dependiendo del tipo de éstas que se utilice. No son las que me llevaría para pescar en un roquedo o, en una playa con algas en suspensión.

Hemos hablado de los tipos de bastidor, ahora vamos a ver los dos tipos de aros de cerámica más usados en estos momentos, las cerámicas Sic y Alconite.

– El sic (carburo de silicio) es un material un poco más pesado que el alconite, pero que “repele” mejor el hilo y, que provoca un menor rozamiento y calentamiento del hilo, produciendo una mejor salida del hilo. Es el material ideal para usar con hilos trenzados, que lo tendrán duro para rallarlo.

– El alconite (óxido de aluminio), es un poco más liviano que el sic, pero su resistencia a dejar pasar el hilo de pesca es mayor, provocan más calor y rozamiento y, tienen un índice de dureza menor que el Sic. Los trenzados o fusionados, nos las pueden agrietar con el tiempo.

Decir a título de anécdota, que aunque no lo parecen estás cerámicas son diamantes, bueno derivados de los diamantes de joyería, así que imaginad la dureza tan excepcional que tienen.

En cuanto al material del bastidor en el que va montado el aro, debemos buscar el acero y el titanio. El primero es más pesado, menos resistente y, se oxida con el tiempo, “maliciosidades” que no le ocurren al titanio, por lo que será mejor siempre que se pueda optar por el titanio, pero teniendo en cuenta que el precio de unas anillas de titanio y cerámica sic va a ser el mayor. Por otra parte, el titanio no necesita mantenimiento frente al agua salada, mientras que el acero si.

PORTACARRETES.

Vamos a distinguir dos tipos:

– Portacarretes de rosca: son más engorrosos a la hora de montar los carretes y, un verdadero suplicio para su sustitución que puede que no podamos llevar a cabo, además de que la arena fina les puede deteriorar o abrasar la rosca. Son muy robustos y sujetan con fuerza y precisión al carrete. Son estéticamente menos agraciados para la caña.

– Portacarretes de cremallera: son más cómodos a la hora de montar los carretes y se sustituyen con cierta facilidad, resistiendo mejor los envites de la arena fina. Son muy precisos pero, más débiles a la hora de trabajar piezas muy grandes o, resistir fuerzas enormes que los de rosca. Dan un aspecto más atractivo a las cañas. Al igual que los bastidores de las anillas, los podemos encontrar en titanio o en acero, siendo el primero bastante más caro, pero el más recomendable para resistir agua salada y salitre.

ACABADO.

Una vez que las piezas de la caña han sido fundidas en el horno, se procede a su repasado con lija muy fina y, posteriormente son pintadas con lacas especiales, que tengan una buena elasticidad. Se suele dejar una franja sin pintar cerca de los enchufes, para tener una superficie algo rugosa, que nos permita el ensamblado y, desensamblado de los tramos. Posteriormente, se le suele dar una capa final de barniz tipo epoxi. Una vez pintada se procede a montarla según los componentes y, comportamiento final que se busque, rematando el butt con un tapón y, colocando las anillas y el portacarretes y, demás tonterías.

Por último, lo único que nos queda es acercarnos a un comercio, informarnos de lo comentado aquí y, desembolsar una cantidad de euros demencial por una caña de pescar, que no me canso de decir, que lo que más ha de importar, es que SEA UNA CAÑA BIEN ELEGIDA. A disfrutarla mucho, por mucho tiempo y, con muchas y estupendísimas capturas.

Espero que os guste esta especie de artículo, que he intentado hacer lo más breve posible y, que será actualizado periódicamente y, convenientemente completado sobre esta estructura.

SALUDOS. www.sepesca.com