Con este tema mi intención es plantear la cuestión de lo que podemos hacer en el puesto de pesca, para estar más cómodos durante la jornada de pesca y poder trabajar mientras pescamos de forma más eficaz.

En este tema surge la variable de que no todos tenemos la costumbre de pescar con la misma cantidad de equipo, ni tenemos la costumbre de llevarlo organizado de igual manera. Así, de este modo, me limitaré a narrar simplemente la forma en la que yo lo suelo hacer, que no es mejor ni peor que ninguna otra, pero es la que a mi me hace sentir cómodo.

Cuando llegamos al pesquero con la funda de las cañas en un brazo, con la sombrilla de pesca, la silla de pesca, la bolsa de carretes y bobinas, las caja de pesca, la nevera, la percha, el trípode, los cañeros, el bocata en una bolsa pillado con la boca porque no nos cabe nada más, soltamos el equipo en la arena y procedemos a preparar el puesto de pesca y los materiales para afrontar la jornada de pesca.

En mi caso particular, me gusta primero de todo plantar la silla de pesca, poner encima la bolsa de los carretes y la caja de pesca, apoyar la funda de las cañas, y acto seguido montar la sombrilla y meter la nevera debajo. Acabo de concentrar todo el equipo en una misma zona. A continuación me pongo a preparar el equipo, y primeramente empiezo por montar las cañas con sus plomos y sus cametas al lado de la sombrilla y la dos a la vez. Una vez montadas, las muevo y coloco a ambos lados a unos seis metros cada una del “centro de operaciones”. Esta colocación de las cañas la hago si pesco
por libre con cebos duros y que aguanten, si pescamos con cebos que requieren ser cambiados continúamente, yo aconsejo poner la cañas mucho más juntas y centradas en frente de la silla y demás. La razón es economizar esfuerzo y desplazamientos a la hora de cambiar cebos o bajos, nos moveremos luego unos pasos para lanzar la caña, pero no será igual que tener que ir a buscar caña o cebo y luego ir otra vez hasta el sitio a ponerlo, es mucha energía perdida en el camino con lo fatigosa que suele ser la arena de la playa. En este segundo caso, normalmente montaremos la percha detras de las cañas en el centro de estas, y frente a nuestro “centro de operaciones”. Operaciones como comernos el bocata o tomarnos un resfresco o una cervecita. O al menos, como os digo así lo suelo hacer yo.

Sea como sea, siempre será muy imoportante tenerlo todo bien recogido, la funda de las cañas colgada de la silla y no tirada por el suelo para poder caernos, la bolsa de los carretes igualmente colgada o detrás de la silla que no se pierda nada, y que no estorbe, la nevera bajo la sombrilla por si cae humedad o hace sol que se caliente o se ensucie en la medida de lo posible de arena, la caja de pesca lo mismo protegida de las inclemencias del tiempo. Y nosotros sobre todo, protegidos de sol, frío o humedad bajo nuestra sombrilla, con algo bien fresquito o bien caliente según el tiempo, que es algo fundamental para afrontar una jornada de pesca. La premisa es que esté todo libre para movernos a coger cualquier cosa sin tropezar y sin riesgo para nuestro caro equipo.

En mi caso si realizo una pesca con cebos duros, voy cogiéndolos de la
nevera, y los anzuelos y plomos que necesito, cuando pesco con un único anzuelo los cojo de la caja de pesca, y no me supone ningún gran esfuerzo y lo tengo todo recogido y protegido. Pero si practicamos una pesca más dinámica, con más capturas, más quita y mete cebos, usando bajos de varios anzuelos teniendo que quitar cebos, se hace, al menos en mi caso, muy importante contar con un puesto de trabajo o una percha, con espacio libre para poder moverme a todo su alrededor, y donde tener lo básico e imprescindible y poder ir trabajando los bajos, desliando y arreglando además de cebándolos. Así, tendré ahí cortahilos a mano, desembuchadores o quita nudos, plegadores con bajos y cametas para cambiar, hilo elástico, tijeras e iré sacando cebo de la nevera que vaya a usar durante la próxima hora. Así, tengo todo lo imprescindible a mano para pescar con rapidez, y todo el terreno por el que tengo que moverme libre para maniobrar. En mi caso particular, soy muy maniático del orden y algo perfeccionista, pero sin llegar a un extremo es una clara ventaja la organización para una mayor eficiencia en pesca. Además, sería conveniente tener un cubo con agua en el que dejar las capturas y enjuagar las manos, así como disponer de un trapito para secarlas.

Pues nada estas son mis manias en este punto, y aunque pueda parecer un tema muy simple y muy aparente, es muy importante tenerlo en cuenta para estar cómodos así como por otros muchos beneficios. Yo lo hago así, y como dije no es mejor ni peor que otra forma, simplemente es la que yo uso y me hace estar feliz en el pesquero y relajado, hasta que una buena pieza me acelere el pulso por sorpresa al ver su picada.

Seguro que vosotros tenéis otras costumbres y os gustan otro tipo de organización distinta a la que me guste a mi, y por eso planteo este tema, para que quien lo desee pueda plasmar lo que le gusta y le va mejor, para enriquecimiento de todos.

Saludos. WWW.SEPESCA.COM