– La regla básica es mantener una buena coordinación entre compañeros. Aquellos que pescan en equipo, pero cada uno por su lado crean una falsa sensación de seguridad. Ante de cada salida es necesario establecer una armonía adecuada, cosa imposible si nos contentamos con el simple echo de salir en pareja.

– La pesca en pareja siempre será más fructífera. Promover esta actividad de ocio entre equipo es indispensable; la pesca submarina debe convertirse en un deporte sin riesgos inútiles. Es bueno advertir que el compañero ideal lo encontraremos enseguida. Entre compañeros de pescadores submarinos, al inicio cuando empezamos todo es cooperación y amistad; poco a poco, aparece la rivalidad y otros rencores que hay que aprender a controlar… Los clubes, las competiciones o incluso foros de Internet pueden ayudarnos a encontrar el compañero ideal.

– Elegir una persona que tenga nuestras mismas motivaciones, un horario compatible con nuestro tiempo libre, para dedicarlo a nuestro deporte de la pesca submarina.

– Explicar nuestro modo de actuar bajo el agua para poder evitar sorpresas inesperadas. Si la confianza no es total entre compañeros, la relación no durara mucho tiempo.

– Saber escuchar los consejos y críticas y tratar de corregirse mutuamente es algo ideal. La pesca en equipo es una enseñanza formidable para ambos pescadores, rica en intercambios y aprendizajes por ejemplo; es más fácil perfeccionar la técnica en pareja que solos en nuestro rincón y aun mejor si nuestro compañero tiene más experiencia que nosotros.

– Es ideal conocer las pequeñas habitudes de nuestro compañero para evitar enfrentamientos.

– Compartir nuestros conocimientos para poder comprendernos mejor. Aprender a comunicarnos a través de signos es algo bastante importante.

– Cuando llegamos a un lugar nuevo de pesca, es mejor explorarla juntos, tenemos dos opciones o bien aleteando o en barco. Cuatro ojos ven mejor que dos.

– Cuando estemos aleteando deberemos guardar una distancia de 5 metros entre nosotros; si nos alejamos demasiado no tendremos la seguridad necesaria.

– Siempre debemos alternar nuestras inmersiones; mientras uno desciende, el otro debe siempre vigilar al compañero desde la superficie.

– Incluso para tomar mayor seguridad y para tomar buenas costumbres, es bueno saber compartir un fusil entre los dos en la jornada de pesca.

– Tendremos que aprender a adaptarnos al nivel de nuestro compañero. Hay que adaptarse siempre al pescador menos profundo; hay que pensar que en caso de problemas debemos ser capaces de reaccionar ante tal situación ante la recogida de nuestro compañero.

– Juntos, debemos de ocuparnos de la embarcación y de los equipos. Esto creara una buena formación de equipo y de compañerismo. También debemos de compartirnos de los gastos de la gasolina del coche y del barco.

Un saludo. www.sepesca.com