-Alimentación:
La dieta principal de la Aguja son los peces, preferentemente sardinas y anchoas.
Se trata de una especie depredadora, que no duda en acercarse a la costa para perseguir alevines de los que poder nutrirse.

-Localización:
Pez que habita más bien en la superficie.
Gusta del mar abierto, donde la encontraremos en aguas de unos 2 metros de profundidad. Durante el periodo que va desde finales de verano y hasta inicios del invierno podremos verla frecuentando ensenadas y puertos. Sin embargo al llegar el invierno suele situarse en el fondo, amparándose en las rocas de los ataques de tiburones y atunes.
Pez Atlántico, si bien cabe destacar su presencia en el Mediterráneo.

-Formas de pesca:
La Aguja es un clásico de la pesca en superficie.
El procedimiento más adecuado para la pesca de la Aguja, es el lanzado con cebos en movimiento (esto resulta fundamental, porque la aguja nunca atacará a un cebo que no se mueva).
También se utiliza el flotador deslizante.
Sea cual sea el método utilizado deberemos estar preparados para la defensa que sin lugar a dudas presentará la aguja, con grandes saltos sobre el agua en una lucha encarnizada por soltarse del anzuelo.

-Equipo de pesca:
Variará en función de dónde se encuentre la Aguja:
Cerca de la costa:
Caña de entre 6 y 7 metros, montada con un sedal principal de 0,12m bajo de línea de 0,10.
Alejada de la costa (entre 40 y 60 m):
Usaremos una caña boloñesa más bien robusta, de unos 4-5 metros.

-Cebos:
Como ya hemos dicho, la aguja es un pez carnívoro, que no dudará en atacar a cualquier cebo que se encuentre en movimiento (incluso a los cebos muertos); de ahí que pueda ser utilizado prácticamente cualquier cebo, tanto natural: jurel, sardina, calamar, gamba, alevines… como artificial: cucharas brillantes, plumas…

-Consejos útiles:
Se caracteriza por un ataque sumamente rápido y por una respuesta feroz a ser atrapada, en la que realizará violentos cabezazos.
Presentan su máxima actividad durante la noche, por lo que si queremos verlas deberemos salir a partir del atardecer. También es buena hora la amanecida, cuando sopla la brisa de tierra, antes de ser sustituida por la de mar.
Los mejores meses para su captura son los de septiembre y octubre, cuando se acercan al litoral.
Suele encontrarse muy cerca de la superficie, donde persigue a otros peces.
Las zonas más adecuadas para su pesca son las puntas que penetran en el mar.
Es sumamente desconfiada, lo que hace muy difícil que pique en el anzuelo.

Un saludo. www.sepesca.com