LA PESCA DE LA TRUCHA CON CEBO NATURAL

En lo que a la pesca de la trucha con cebo natural se refiere, podemos hablar de tres cebos tipos de cebos que nos reportarán éxito: las lombrices, las larvas y los insectos.

En cuanto a las lombrices, existen dos tipos diferentes y perfectamente válidos: las denominadas lombrices de tierra y las lombrices de basural.

Lombriz de tierra
Suele decirse que las lombrices de tierra son las más efectivas a la hora de la pesca, pero también son más difíciles de conseguir, necesitando localizar un terreno con agua suficiente.

Las lombrices de basural, por su parte, podremos obtenerlas de cualquier montón de estiércol. En estas zonas suelen aparecer gran cantidad de ellas.
En cuanto a las larvas, las encontraremos debajo de las piedras del río y en las zonas del río en las que exista una fuerte corriente.
Para practicar la pesca de la trucha con estos cebos (lombrices y larvas), nos decantaremos por cañas de fibra hueca, que no sean del todo rígidas y con una buena acción. Las mejores cañas suelen ser las de 3 ó 4 tramos y las telescópicas. La longitud dependerá directamente de las características del río donde vayamos a realizar la acción de pesca, si bien suele estar entre los 4 y los 5 metros.
En cuanto al carrete, el más aconsejable es el de lance ligero y de unos 250m de capacidad de bobina, de manera que nos permita realizar lances lo más largos y precisos posible.

Larvas Coco
Con el fin de que nuestro nailon pase lo más desapercibido posible, buscaremos uno que en color imite al agua del río. El nailon más aconsejable, varía desde el 0,18 hasta el 0,22 y claro está que debe soportar de 3 a 4,5 o más kg.
El anzuelo debe de ser grande (del 8 al 1), siempre en función de las normas específicas que rijan tramo del río.

Cuando llegue el verano, será la hora de probar con los insectos; saltamontes, grillos… serán los cebos más adecuados durante la temporada estival.
Se trata de una modalidad de pesca de enorme similitud a la pesca con mosca seca; si bien en la pesca con cebo natural podremos optar por pescar a fondo o bien “bailar” los insectos al ras del agua, como si acabaran de caer al río. Para quienes han practicado esta última modalidad afirman que es la que mayores satisfacciones reporta, tanto en resultados como en diversión.
Para su práctica nos decantaremos por cañas telescópicas, sin anillas; en cuya puntera ataremos un trozo de nailon de 1 ó 1,5 metros, sonde irá colocado en anzuelo, sin plomada

Un saludo. www.sepesca.com