-La vida de un barbo:

El barbo se distribuye a lo largo de Europa occidental y central, incluido el valle del Danubio.
No habita en Escandinavia, Dinamarca e Irlanda. Es un pez típico de zonas de corrientes profundas y
rápidas de los cursos superiores y centrales de los ríos por lo que se ha dado en llamar a estos tramos ,
– la zona del barbo -.

-Descripción:

El barbo común es uno de los peces más habituales en todos nuestros ríos, es un pez largo y esbelto,
con el vientre plano y adaptado a vivir en el fondo. Comparándolo con otros peces de la misma talla,
el barbo es un pez más ligero.

El dorso de los adultos es de color pardo verdoso, volviéndose amarillento al acercarse a los flancos y
blanquecino en el vientre y la garganta. Las escamas son pequeñas y muy pegadas a la piel,
lo que hace que disponga de una escasa capa de mucosa protectora. Los ojos son desproporcionadamente pequeños.
El hocico es largo, con una parte colgante y una boca saliente que utiliza para absorber la comida,
posee unos labios gruesos y carnosos y presenta cuatro barbillones, uno de cada esquina de la boca y
dos bajo el hocico, posee una abertura bucal pequeña y en la parte posterior, cerca de la garganta,
tiene unos potentes dientes faríngeos que utiliza para triturar la comida antes de tragarla.
En los barbillones están alojados los sentidos del gusto y del tacto y
los utiliza para buscar la comida entre los sedimentos y la grava del lecho de los ríos.

A diferencia de la carpa, la aleta dorsal es mucho más corta, con el primer radio engrosado y dentado.
Su talla oscila entre los 20 y los 75 cm llegando a pesar entre 8 y 10 Kg.
La hembra tiene un crecimiento más rápido y el macho alcanza tallas mayores.

El barbo comizo se diferencia del común por tener un largo hocico y
el primer radio de la aleta dorsal osificado y robusto. Solo se encuentra en las cuentas del Tajo,
Guadalquivir y Guadiana.

Una de las técnicas más tradicionales para la captura del barbo en río en nuestro país es la pesca con ova y
flotador en zonas de corriente,
que se practica especialmente durante la temporada de freza,
pero que es también posible realizar durante el resto del año, aunque
lógicamente, debido a la menor concentración de peces en el río, el resultado será un menor número de capturas.
La especie que más
comunmente se captura con este tipo de pesca es el barbo común,
aunque es también posible conseguir pescar algún comizo en las aguas
donde estos habitan, principalmente las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana.
Lo más habitual es colocar la plomada de tal forma que la
ova se arrastre por el fondo, que es donde suele estar situado el barbo, o bien elevando algo la altura del cebo.
Lo recomendable suele serprobar diferentes profundidades en el caso de no tener picadas,
comenzando siempre por el fondo.
También resulta conveniente situar los plomos a una cierta distancia de la ova,
para permitir que ésta se desplace por el fondo con naturalidad,arrastrada por la corriente.
La técnica para hacer trabajar nuestro aparejo es aguas abajo, lanzando en perpendicular,
a la orilla de enfrente, o al medio del río, si lacorriente discurre en esa zona.
Puede hacerse bien desde la orilla, en aquellos puntos donde sea posible, o pescando desde dentro del río,
para lo cual el uso de vadeadores resulta de mucha utilidad.
Los expertos en este tipo de técnica a menudo dejan discurrir su flotador,
en carreras de más de treinta metros río abajo,
que hacen aún más difícil percibir la picada del barbo siendo necesario mantener una atención constante,
sobre el flotador, clavando al más mínimo desplazamiento del mismo, sea hacia abajo o lateral,
ya que a veces el barbo nohunde el flotador sino que lo mueve hacia un lado.
Esto suele ocurrir por ejemplo cuando hacemos discurrir nuestro aparejo paralelo amazos de algas sumergidas,
en zonas de profundidad media, que suelen ser uno de los mejores puntos para la pesca a la ova,
ya que el barbo a menudo se sitúa allí.