EL DENTON

ETIMOLOGÍA

Clase: Osteictios.

Orden: Perciformes.

Família: Espáridos.

Nombre cientifico: dentex dentex.

INTRODUCCIÓN

El dentón es un gran predador, cuya captura consiste sin duda alguna en un gran reto (y satisfacción) para el pescador submarino. Hay quien dice que un pescador submarino se consagra cuando pesca un gran mero (y a mucha profundidad). Ya sé que son técnicas de pesca que no tienen nada que ver la una con la otra, pero yo creo que un pescador submarino se consagra cuando consigue pescar un dentón a la espera. Por lo menos, se habrá consagrado como gran especialista en hacer esperas. Y no sólo disfrutarás en el mar: su carne es muy apreciada y se consume fresca.

DESCRIPCIÓN

El dentón tiene el cuerpo ovalado, comprimido y robusto; con una gran cabeza maciza, en los machos adultos destaca un bulto en la frente, como si fuera una joroba, que les hace parecer siempre enfadados, desafiantes y con el “ceño fruncido”. Es de color gris plateado con reflejos verdes, rosas, dorados o incluso azulados; en ocasiones presenta cuatro franjas transversales más oscuras. En su madurez el dentón suele adquirir un color rosado característico. Está dotados de una poderosa, prominente y robusta mandíbula provista de 4 a 6 afilados dientes caninos en cada maxilar. Debe su nombre común a los desarrollados y agudos dientes que tiene en la parte anterior de cada mandíbula.

El dentón es muy carnicero y voraz, pero, al mismo tiempo, muy desconfiado. Posee una línea lateral fuertemente arqueada que sigue el perfil de la dorsal. Tiene una única y larga aleta dorsal sostenida por 13 radios espinosos, que puede replegar en un surco escamoso (cuando esta tranquilo), así como dos pectorales muy amplias, una aleta anal con tres radios espinosos y una potente (muy potente) cola en forma de horquilla. De ojos negros e iris amarillo, su mirada es penetrante.

Puede llegar a sobrepasar el metro de longitud y los 12 Kg. de peso, aunque pocos pescadores han tenido la suerte de ver dentones de tal tamaño.

HÁBITAT

Vive en fondos de substrato duro, generalmente de rocas y conglomerados entre 15 y 50 m. y a veces a profundidades de hasta 200 m. Sus fondos son rocosos y escarpados, con rocas altas y de pendientes fuertes. Su forma de caza es al acecho, por lo que prefiere esconderse detrás de las irregularidades de las rocas, desde donde efectúa sus fieros y fulminantes ataques. Es tremendamente desconfiado y, con la edad, aumenta más su desconfianza. Su dieta es variada como depredador, siendo muy goloso por el calamar, las gambas, navajas, agujas, llisas, etc (o sea, de toda clase de crustáceos, cefalópodos y pececillos). Los adultos establecen sus dominios de caza sobre las praderas submarinas y fondos arenosos cerca de la costa y a unos 30 m de profundidad.

Los dentones se reproducen durante la época primaveral (entre abril y junio, entre marzo y mayo en el Mediterráneo) en aguas bajas. Algunos ejemplares son hermafroditas. Los pequeños dentones ya salen del huevo siendo autosuficientes y desarrollando, desde que nacen, su gran espíritu depredador y voraz. Los individuos jóvenes son gregarios y se reúnen en grandes bancos mientras que los adultos son solitarios.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

El dentón se distribuye en todo el Mediterráneo y en el Atlántico, desde las islas Británicas hasta Senegal. Es raro en el norte de Portugal, así como relativamente común en el Mediterráneo. Actualmente se dejan ver más que hace tiempo; quiero decir: hace 50 años, cuando los primeros pescadores submarinos se hinchaban a coger meros, no solían coger dentones… Si buscas por fotos antiguas, verás que no aparecen muchas pesqueras de dentones. Igual es porque los meros estaban más a tiro y aun no se habían planteado en serio la necesidad de pescar a la espera…

TÉCNICAS DE PESCA

El dentón, irremediablemente, tendrás que buscarlo en aguas profundas. Y mucho mejor si eres bueno pescando a la espera… Lo contrario será pura casualidad y muchísima suerte.
Las bases de los bajos o secas son un buen punto de encuentro. La forma más común (y podríamos decir que la única) de capturar el dentón es realizando esperas a gran profundidad. Esconderse tras una roca o bien camuflado entre las poseidóneas, si puede ser con la corriente de frente, es un buen método. Una vez escondido, deberías llamar la atención del dentón con algún ruido (yo prefiero rudios con la boca que rascar la culata del fusil con el fondo). A mi me gusta tener la posibilidad de esconderte más aun cuando el dentón ya te ha visto: o sea, primero te escondes para hacer la espera y, cuando el dentón te ve y te mira desconfiado, entonces te escondes un poco más… Si en este momento te pierde de vista, le habrás ganado la batalla a su curiosidad; no se va a aguantar… ¡Cuidado que entra! Y entra con ímpetu, decidido, con cara de mala leche, pero al mismo tiempo con extrema precaución… Si hay suerte, el dentón se acercará, de forma repentina, para intentar saciar su curiosidad y después huir a gran velocidad. Hay quien dice que es en el momento en que se empieza a girar cuando hay que efectuar el disparo… Yo creo que debe ser justo antes (deberás tener intuición para saber cuándo es el momento), ya que a veces el dentón habrá pegado el coletazo delante de tus ojos y ni te habrás dado cuenta y ya no estará allí (y pensarás: ‘joder, si lo tenía a tiro, por qué no dispare?’). Cuando dispares, intenta acertar en una zona vital (o dura), ya que de lo contrario, el dentón tiene una arrancada muy violenta y puede desgarrar su propia carne en un instante y escapar hacia el fondo herido. En tal caso, no estará nunca de más intentar ver si se enroca debajo de una piedra y, con mucha suerte, lo puedes encontrar después de unas cuantas bajadas.
Por ser un animal con una gran fuerza y tenerse que pescar a mucha profundidad, recomiendo fusiles largos (de 100 cm o más, dependiendo de la visibilidad y las condiciones del mar, claro). Y las tahitianas que no sean muy finas, que tengan 1 mm más que las que usas cuando pescas otros peces más ‘normales’ como sargos, corbas, llubarros, etc… Ah, y ponle a las tahitianas que utilices una aleta larga (o doble) para evitar, en la medida de lo posible, el desgarro del dentón.

Un saludo. www.sepesca.com